Un efecto de discoteca que marca la diferencia

Efecto Megatrón para discotecas

 

Las salas de conciertos y las discotecas son uno de esos contextos que relacionamos directamente con sentimientos de felicidad y diversión, en los que es posible pasar un buen rato y evadirnos de nuestro día a día sin mayor complicación. La mayoría de estos lugares están diseñados para potenciar esa sensación y hacer que nuestras ganas de regresar a ellos se intensifiquen aún más.

De esta manera, en cualquiera de estos contextos, los asistentes esperan encontrar una serie de “señas características” destinadas a animar la fiesta y a aumentar la diversión. En las discotecas estas marcas son muy claras; la mayoría de ellas cuentan con diferentes juegos de luces móviles que potencian el efecto onírico de la oscuridad de las salas. Y, algunas de ellas, además, cuentan con otra baza perfecta para provocar el efecto deseado: nos referimos al famoso efecto megatrón.

 

El efecto Megatrón

 

El efecto megatrón se ha hecho popular sobre todo en discotecas y salas con tipo de música dance y electrónica, aunque lo cierto es que su utilización se ha expandido hasta hacerse mucho más general, hasta el punto en que se utiliza en muchísimas salas de fiestas indistintamente del tipo de música que suene en ellas. Este efecto consiste en un chorro de gas blanco muy potente que sale despedido por diferentes tuberías del techo habilitadas para ello.

 

El gas se produce por la expansión de dióxido de carbono líquido y gaseoso. La temperatura original a la que se mantiene este gas es a la temperatura del hielo seco, es decir, a unos 78.5 grados bajo cero. Su propulsión a gran velocidad produce un efecto inmediato en la sala: tras el ruido que acompaña la salida del chorro se produce un descenso controlado de la temperatura, además de provocar una intensa neblina que se va disipando poco a poco.

 

Además del espectacular efecto visual que produce para el deleite de las personas que se encuentren en el recinto, lo cierto es que el efecto megatrón también tiene una finalidad útil: por regla general se utiliza durante los meses más calurosos, ya que el chorro produce una bajada de la temperatura. Este efecto de climatización favorece a refrescar un ambiente tan cargado como el de una discoteca, aliviando el calor y produciendo un efecto muy agradable.

 

Un efecto al ritmo de la música

 

Por norma general, el efecto megatrón suele sincronizarse de manera que su utilización coincida con los puntos álgidos de la música (una canción que va in crescendo y cambia su ritmo de golpe) o en los momentos más emocionantes o interesantes de un concierto o de un espectáculo. El efecto, pues, se produce en un momento especialmente disfrutable, multiplicando así la reacción de las personas que se encuentran allí.

 

El efecto megatrón se lleva a cabo con cañones de CO2 especialmente diseñados para provocar este efecto; los hay de muchas potencias y medidas diferentes. Los hay de un sólo cañón, de dos o de varios, así como complementos como mochilas para su transporte y mangueras. Elegir unos u otros depende del tipo de lugar en el que se van utilizar, sobre todo en relación a las dimensiones del recinto y a aspectos como la altura de los techos. Sea cual sea su uso, lo que está claro es que su efecto será todo un éxito en tu fiesta.

 

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